Cómo hacer presentaciones de alto impacto

Published by Katia Sánchez Martínez on

presentaciones de alto impacto

Sí, también me pongo nerviosa cuando debo hablar en público. Sin embargo, siempre pienso que hacer presentaciones de alto impacto en mi audiencia es el requisito indispensable para poder cumplir los objetivos. Por tanto, ya sean propuestas a clientes, resultados de trabajo, charlas en eventos o discursos para generar alianzas, es fundamental saber comunicar de tres maneras: oral, no verbal y con apoyo gráfico.

Consejos generales para lograr presentaciones de alto impacto

Cada público es diferente. Por eso, aunque hablemos sobre un mismo tema, es necesario hacerlo de manera distinta. Hacer sentir al público que tu discurso ha sido diseñado específicamente para él y sus necesidades, es la mejor manera de empatizar y concentrar su atención.

Para lograrlo, aterriza las palabras atendiendo al contexto, a tu audiencia y a sus competencias comunicativas: si no entiende sobre el tema del que hablas, tienes que explicar con un vocabulario más cercano y asequible.

Trata de no copiar los mismos métodos. En un espacio puede funcionar lanzar preguntas y técnicas de brainstorming, mientras que en otro una pregunta puede ser incómoda y que nadie se atreva a responder.

Por eso, antes de la presentación, intenta reconocer el espacio, el auditorio, el tipo de público que te verá, dónde estarás ubicado y cuántas personas van a escucharte. Estos datos reducirán tu incertidumbre (ayudan a aumentar tu confianza) y sabrás mejor cómo atraer la atención.

¿Cómo mejorar nuestra presentación oral?

Si estás leyendo esto, probablemente seas parecido a mí y te da dolor de estómago antes de hablar en público. En realidad, además de eso, a mí me sudan las manos, me sonrojo y camino de un lado a otro intentando técnicas de respiración para relajar (que no me funcionan).

Pero he aplicado un consejo magistral: estar nervioso es perfectamente normal. Incluso, es bueno. Nos ayuda a canalizar esa energía a través de nuestro cuerpo y palabras. Estar nerviosa me ayuda a medir milimétricamente cada detalle, convirtiendo los nervios en pura concentración y enfoque. 

Otros tips que harán mucho más certera nuestra expresión oral:

  • Carga tu presentación con contenido útil. Podemos exponer muy bien y tener habilidades comunicativas excelentes, pero si parecemos estar vendiendo humo, o hablar mucho de temas que no aportan, terminaremos por aburrir al público o afectar la credibilidad de nuestra imagen. Por tanto, necesitas abordar un contenido que de verdad les interese y necesiten saber.
  • Toca un tema central. Lo que hables, aunque sea muy bueno, se olvidará. En unos meses apenas recordarán el tema de tu exposición. Así es que mientras más te enfoques en un solo tema, del que puedes hacer ramificaciones, poner ejemplos y explicar puntos dentro de él, mejor. Eso contribuirá a que tu charla sea verdaderamente memorable.
  • Ejemplifica. No basta con que hables algo interesante, que se necesite y que se entienda. Tienes que poner ejemplos. Busca aquellos con los que pueda sentirse identificada tu audiencia y ubícalos en contexto. Definitivamente esto ayudará a la compresión, de manera mucho más clara, y también a la aplicación práctica de tus palabras.
  • Haz un poco de storytelling. Las anécdotas, errores propios, situaciones de tu vida personal que enriquezcan tu discurso, pudieran ayudarte mucho. A todos nos gustan las narraciones. Van a contribuir a fijar el contenido, incluso es probable que sea lo único que recuerden pasado un tiempo largo luego de la charla.  
  • Trabaja tu dicción. A veces nos pasa que en el lenguaje cotidiano omitimos letras, hablamos a gran velocidad y el acento es adecuado para personas cercanas, pero no tanto para una audiencia que puede no compartir tu región o país. (En La Habana hablamos muy mal, así que he tenido que practicar la pronunciación de mis eres (r) intermedias).
  • Haz énfasis, pausas y entonaciones. Un discurso lineal, plano o demasiado rápido hará perder la atención de tu público enseguida. Sin gritar o ser muy lento, proyecta tu voz hacia toda la sala.
  • Incluye las emociones. Esto lo puedes hacer con la técnica de storytelling, pero también a través del humor. Por ejemplo, hay muchos buenos oradores que aprovechan un buen chiste en el momento justo. Incluso los he visto que los anotan y ensayan (ni los mejores comunicadores se dejan cosas al azar).

¿Cómo mejorar nuestra comunicación no verbal?

Obviamente lo que decimos es importante. Sin embargo, lograr presentaciones de alto impacto requiere más que eso. Necesitas comunicar, a través de tu cuerpo y expresiones, un mensaje coherente con lo que dices.

En el inicio te comentaba que los nervios pueden ayudar a la articulación de esta energía mejorando, además de tus palabras, tu expresión corporal. Para ello necesitas concentración y preparación previa. En mi caso, practico mis discursos frente una persona cercana, un espejo o una cámara, para saber de qué manera mi cuerpo acompaña mis palabras.

Otros tips que pueden ayudar a tu expresión corporal:

  • Utiliza los ojos. La mirada es el espejo del alma y transmite todas nuestras emociones fácilmente. Por tanto, podemos aprovechar los ojos para captar la atención del auditorio: mantén tu mirada en el público, recorre la sala y a los presentes, varía su expresión con cada énfasis o pausa. Incluso, puedes fijar la mirada en una persona que notes ha perdido la atención en algún momento.
  • El uso de las manos varía en dependencia de unas personas u otras. En mi caso puede ser un error gesticular mucho. Sin embargo, si logras controlar esta parte, podrás añadir mucho énfasis y color a lo que dices, además de que ese dinamismo logrará que las personas se mantengan mirándote.
  • Abre bien la boca, de forma tal que modules adecuadamente cada palabra para aumentar su entendimiento. A veces es bueno sonreír o hacer un gesto reflexivo. Pero, sobre todo, necesitas que te comprendan. Es lo primordial.
  • Mantén una postura erguida, pero natural. Aunque estés tenso, tu cuerpo debe parecer relajado. Si notas que tiemblas, apóyate por algunos segundos en una columna, mesa o algún lugar del escenario. Haz que parezca un gesto casual, mientras te ayuda a controlar la tensión de tu cuerpo en ese momento. 
  • En dependencia del tipo de sala o evento, estarás sentado, de pie, estático o en movimiento. No hay un consejo exacto para esto, pero definitivamente dar vueltas por todo el escenario está descartado. Quizás moverte un poco para abarcar todas las áreas (estar en un lugar grande parado muchos minutos puede resultar muy aburrido para la audiencia). Lo importante es que puedas controlar tus piernas y que vayan a la par de tu discurso, tus ejemplos y lo que quieres decir.

¿Cómo mejorar nuestras presentaciones gráficas?   

Piensa cuántas presentaciones has visto (en Power Point u otros programas similares) que son un fracaso total. O te pones a copiar lo que dicen y no escuchas la explicación del orador, o no lees bien las letras, o están llenas de citas de otros autores, o son extremadamente largas.

Pues bien, para mí la presentación gráfica es el tercer elemento más importante en un discurso. Va a otorgarle fuerza a lo que se dice y además complementará la exposición. Eso, si está bien hecha. Por el contrario, una excelente propuesta puede fallar su objetivo solo porque la parte gráfica no le acompaña.

Tips para que una presentación de diapositivas triunfe:

  • No tener mucho texto. Incluye solo las palabras o puntos clave que guiarán tu exposición. De esta manera, ni distraes la vista de tu audiencia, ni te verás tentado a leer.
  • Mostrar ejemplos, gráficas e imágenes. Si piensas en tu Power Point como un complemento de tu discurso, te darás cuenta que es mejor colocar en él elementos visuales que puedas fácilmente describir o interpretar con tus palabras.
  • Utilizar bullet points o plecas. Divide la información en acápites y muéstralos desde el inicio, para que tu audiencia conozca el orden de lo que dirás. (Resérvate un final interesante).
  • Hacerla breve. Mis presentaciones más largas tienen como promedio 10 diapositivas. Las presentaciones muy extensas cansarán a tu auditorio y harán que continuamente estés concentrado en pasar de una a otra diapositiva. Esto es un error porque, como se explica antes, necesitas mantener tu mirada en las personas.
  • Reflejar una visualidad coherente y armónica. El diseño es muy importante, porque serás capaz de mostrar a través de él elegancia, seriedad, limpieza y confianza. Selecciona cuidadosamente la tipografía, el color, el tamaño de fuente y cada pequeño detalle, como puede ser ubicar tu logo en alguna esquina.  
  • Cerrar por todo lo alto. Tu diapositiva final estará más tiempo en la pantalla, porque probablemente te hagan preguntas luego. Así que necesitarás dejar un mensaje poderoso en ella: de seguridad, de agradecimiento o de reflexión.
  • Mezclar creatividad y mesura. Puedes ser todo lo creativo que quieras incorporando audios, videos y animaciones, pero ten en cuenta adaptarla a tu público. Cada público es diferente y requiere una presentación acorde a lo que necesita. 

Conclusiones

Aunque la mayoría nos ponemos nerviosos a la hora de hablar y exponer en público, es imperioso (sobre todo si te dedicas a la comunicación) que aprendas a dominar tu expresión verbal, corporal y el apoyo gráfico, para lograr presentaciones de alto impacto.

Estos tips son resultado de mi corta experiencia haciendo, pero también observando debilidades y fortalezas de muchos oradores. Recuerda, la clave no está en bloquear los nervios, sino en ponerlos a tu favor.

Con respecto a las diapositivas, hay otros programas que pueden ayudarte además de Power Point, como Canva y Prezi. Pero lo más importante es que, antes de hacerlas, pienses en cómo serán más fáciles de consumir por tu audiencia. Lo simple casi siempre es mejor para todos.

Si te gustó el texto, déjame un comentario y cuéntame tu experiencia hablando en público. ¿Tienes algún tip que quieras compartir con nosotros?


Katia Sánchez Martínez

Comenzó a estudiar Comunicación Social sin saber qué era y se graduó creyendo que podía conquistar el mundo -o al menos Cuba- con su carrera. Su servicio social se dividió entre un ministerio y, posteriormente, un medio de comunicación. Siempre enfocada en la comunicación digital y online. Ideó este blog porque cree de verdad en el desarrollo de su profesión en Cuba. Lo que más le gusta en el mundo es estudiar materias que no necesita, como el idioma coreano.

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